El plan espiritual de Aztlan

El plan espiritual de Aztlán, fue un manifiesto pro-indigena que abogaba por el nacionalismo chicago y la autodeterminación de los mexicoamericanos. Fue adoptada por la Primera Conferencia Nacional de Jóvenes por la Liberación de los Chicanos, una convención organizada en marco de 1969 por Rodolfo González, en Denver, Colorado.

El Movimiento Chicano fue uno de los muchos movimientos de fines de los años sesenta y setenta, como el movimiento nacionalismo negro de los Estados Unidos o el movimiento de conciencia negra de Sudáfrica.

En un territorio de la cesión mexicana donde la historia de lo mexicoamericanos a menudo se descuidaba la educación, y donde la discriminación y la segregación de los mexicoamericanos era común que se llamaban a sí mismos “chicanos”, como un motivo de orgullo. La idea mítica de Aztlán fue una parte importante de este movimiento, y El Plan Espiritual de Aztlán fue una extensión de esta idea.

La comunidad

Una de las demandas que se comunicó en El Plan de Aztlán, fue el control de las comunicaciones chicanas por parte de los chicanos. Los movimientos de justicia social que abogan por comunidades de color ven la necesidad de representación con respecto al presente y el futuro de dichas comunidades.

Nacionalismo político

Cuando se introdujo El Plan Aztlán también hubo una fuerte iniciativa para la creación del nacionalismo chicano dentro de las comunidades, apodado ‘nacionalismo de raza’. Fue una respuesta a la idea de que hay rechazo de los partidos políticos tradicionales, demócratas y republicanos. El nacionalismo es el denominador común con el que todos los miembros de La Raza pueden ponerse de acuerdo.

Objetivos de El Plan

Uno de los objetivos es la unidad en el pensamiento del pueblo en relación con los barrios, el campo, la tierra, los pobres, la clase media, los trabajadores, etc. Todo aquel que esté comprometido con la raza.

En lo que se refiere a economía, el control económico de las personas y de las comunidades solo pueden lograrse expulsando al explotador. Las tierras serán luchadas y defendidas. La comunidad adquirirá la propiedad de las tierras y bienes raíces para el bienestar de la gente. Los lazos económicos de responsabilidad deben ser asegurados y observados por el nacionalismo y las unidades de defensa chicana. Además, la comunidad debe tomar la autodefensa como paradigma principal a la hora de defender de los eventos externos perjudiciales. Está permitido.

La cultura de los aztecas en detalle

Al igual que otras culturas mesoamericanas, los aztecas, adoraban a muchos dioses que representaban las diferentes fuerzas y manifestaciones de la naturaleza. El término usado por los aztecas para definir la idea de deidad o poder sobre natural era teotl, una palabra que casi siempre es parte de un nombre para ellos.

Los aztecas dividían a sus dioses en tres grupos, supervisaban diferentes aspectos del mundo: el cielo, los seres celestiales, la lluvia y la agricultura, la guerra y los sacrificios. Utilizaron un sistema de calendarios donde predijeron el futuro.

El arte y la arquitectura azteca

Los aztecas tenían hábiles artesanos, artistas y arquitectos. Cuando llegaron los españoles, se asombraron por los logros arquitectónicos aztecas. Las carreteras pavimentadas conectaban Tenochtitlan, con el continente y los puentes, diques y acueductos que regulaban el nivel y el flujo de agua de los lagos, lo que permitía la separación entre el agua dulce y salada.

Los edificios administrativos y religiosos eran de colores brillantes y decorados con esculturas de piedra. El arte azteca es mejor conocido por sus monumentales esculturas de piedra, algunas de las cuales son de un tamaño impresionante.

Otras artes en las que destacó la cultura azteca son las plumas y las obras textiles, la cerámica, el arte escultórico de madera y la obsidiana y otras obras lapidarias. La metalurgia, por el contrario, estaba en los niveles más bajo dentro de la cultura azteca. La metalurgia en Mesoamérica llegó desde Sudamérica y las sociedades en el oeste de México, como los tarascos, que dominaron las técnicas metalúrgicas ante que los aztecas.

¿Qué provocó el fin de los aztecas?

El imperio azteca terminó poco después de la llegada de los españoles. La conquista de México y la subyugación de los aztecas, aunque se completó en pocos años, fue un proceso complejo, pues involucró a muchos actores. Cuando Hernán Cortés llegó a México, en 1519, él y sus soldados encontraron fuertes aliados entre las comunidades locales subyugadas por los aztecas, que vieron así una forma de librarse de ellos.

Aunque los líderes locales quedaron formalmente en su lugar, no tenían un poder real. La cristianización de México central procedió como en cualquier otro lugar de la Inquisición, a través de la destrucción de templos, ídolos y libros prehispánicos por frailes españoles. Afortunadamente, algunas de las órdenes religiosas recopilaron alguno de los libros aztecas llamados códices.

Entrevistaron a aztecas, documentando el proceso de la destrucción de una cantidad increíble de información sobre su cultura y las prácticas llevadas a cabo.

 

Curiosidades que no sabías acerca de los aztecas

Los aztecas tenían una sociedad sorprendentemente avanzada y su cultura aún nos fascina. Tanto a los estudiantes, a los simples turistas o a cualquier curioso que se interese por esta maravillosa e increíble cultura. Con esta recopilación, aprenderás cosas nuevas que no sabías, eso seguro.

Las personas a las que llamamos aztecas en realidad se llamaban mexicas. El nombre de aztecas proviene de Aztlan, la patria legendaria que los mexicas dejaron para llegar al Valle de México.

Los aztecas vinieron de lo que hoy es el norte de México y el suroeste de los Estados Unidos debido a una gran sequía. Estuvieron emigrando durante casi doscientos años antes de llegar al Valle de México.

La bandera que porta México, muestra un águila postrada sobre un cactus y devorando una serpiente debido a una profecía azteca. Los aztecas creían que el Dios Huitzilopochtli había ordenado que se establecieran donde vieron este signo. Esta es la razón por la que se construyó en una zona pantanosa del Valle de México.

Dentro de su sociedad, se dividían en grupos: los nobles y los plebeyos. Los esclavos estaban en el lugar más bajo de la sociedad azteca y típicamente eran delincuentes, personas que no podían pagar impuestos y prisioneros. Vivían en ciudades dirigidas por los tlatoani, o gobernantes.

La economía azteca se basaba en tres cuestiones: intercambio de ganado, pago de tributos, y producción agrícola. El famoso sistema de mercado azteca incluía tanto el comercio local como a larga distancia. Los mercados se llevaban a cabo con regularidad, donde una gran cantidad de especialistas en artesanía traían productos de las tierras del interior de las ciudades. Los mercaderes aztecas, conocidos como pochtecas viajaban por todo el imperio, trayendo productos desconocidos y exóticos.

La recolección de tributos fue una de las principales razones por las que los aztecas necesitaban conquistar una región vecina. Los tributos que se pagaban al imperio generalmente incluían bienes y servicios, según la distancia y el estado de la ciudad. En el valle de México los aztecas desarrollaron sistemas agrícolas sofisticados que incluían sistemas de riego, campos flotantes y sistemas de agricultura ubicados en las laderas de las montañas.

Una extensa red de informantes y espías, especialmente los comerciantes, ayudaron al gobierno azteca a mantener el control sobre su gran imperio y tomar medidas ante los frecuentes levantamientos.

Aztlán, la patria mítica de los aztecas

Aztlán es el nombre que recibe la patria mítica de los aztecas, según se cuenta en leyendas, la antigua civilización mesoamericana también conocida como los mexicas. Según su mito de origen, los mexicas abandonaron Aztlán a pedido de su dios gobernante Huitzilopochtli, para encontrar un nuevo lugar en el que vivir en el Valle de México.

En el idioma nahua, Aztlán significa “el lugar de lo blanco” o “el lugar de la garza”. Que se trate de un mito o no, está abierto a interpretaciones históricas.

¿Cómo era Aztlán?

De acuerdo con las diferentes investigaciones mexicanas de su historia, su tierra natal Aztlán era un lugar lujoso y encantador, ubicado en un gran lago donde todos eran inmortales y vivían felices entre los abundantes recursos. Se cuenta que había una colina empinada llamada Colhuacan en medio del lago y en la colina había cuevas y cavernas conocidas como Chicomoztoc, donde vivían los antepasados de los aztecas.

En Aztlán la gente pescaba en canoas y cuidaba sus jardines flotantes de maíz y demás plantas que les reportaban los alimentos necesarios para sobrevivir. Cuando abandonaron su tierra natal, todo se volvió contra ellos. Deambularon por una tierra llena de víboras, lagartijas venosas y animales salvajes antes de llegar a su hogar para construir Tenochtitlan.

La migración

Las historias de las batallas y las intervenciones de los de Dioses a lo largo del viaje abundan. Como todos los mitos de origen, los primeros eventos combinan elementos naturales y sobrenaturales, pero las historias de la llegada de los migrantes a la Cuenca de México son menos místicas. Varias historias del mito de la migración incluye la historia de la diosa de la luna Coyolxauhqui.

Muchos arqueólogos y lingüistas históricos apoyan la teoría de concurrencia de múltiples migraciones a la cuenca de México desde el norte de México y el sureste de los Estados Unidos entre 1100 y 1300 dc. La evidencia de esta teoría incluye la introducción de nuevos tipos de cerámica en el centro de México y el hecho de que el idioma náhuatl, el idioma hablado por los aztecas, no es indígena al cien por cien.

 

Aztlán en los tiempos actuales

En la cultura chicana moderna, Aztlán representa un importante símbolo de unidad espiritual y nacional, y el término también ha sido utilizado para referirse a los territorios cedidos a los Estados Unidos por México con el tratado de Guadalupe Hidalgo en 1848, Nuevo México y Arizona.